El Código Enigma

Durante la Segunda Guerra Mundial, descifrar el código enigma era algo inalcanzable para muchos genios durante aquella época.



¿Quién fue el que consiguió descifrar este indesifrable código?

En aquella época fue el genio matemático inglés Alan Turing, quién para en aquel entonces, intenta descifrar el código enigma alemán con la ayuda de otros matemáticos, estando el a la cabeza del proyecto para descifrar el código enigma.


¿Qué es el código enigma?

Consta desarrollar códigos casi indescifrables para enviar mensajes, para ello, se usaba la máquina inventada en el año 1918 por el ingeniero alemán Arthur Scherbius estaba compuesta, básicamente, por tres elementos conectados entre sí por cables: un teclado para introducir el mensaje original, una unidad modificadora y un tablero con lámparas donde se iluminaba la letra correspondiente del mensaje cifrado. Durante la II Guerra Mundial los alemanes usaban la máquina enigma para complicar más las cosas cambiando la posición de los rotores una vez al mes. Los mandos alemanes de la época veían el Código Enigma como indescifrable.



La Enigma disponían de tres rotores, conectados entre sí en serie. Discos gruesos, cada uno con 26 puntos de entrada (uno por cada letra del alfabeto) y otros tantos de salida. El cableado interior, diferente en cada disco, hacía que la señal que entraba por una posición saliese por otra distinta: la desviaba convirtiéndola en otra letra.




¿Cómo se desifro el código enigma?

En tres meses desde que recibiera las informaciones del Servicio polaco, Turing fue capaz de descifrar el código alemán. No era suficiente, había que hacerlo de forma rápida, automatizar el proceso. Para ello el matemático diseñó junto a su colega de Cambridge, Gordon Welchman, su propia máquina para contrarrestar la potencia de Enigma, la llamada ‘bomba’. El sistema se servía de análisis matemáticos para determinar cuáles eran las posiciones más factibles de los rotores, para que se pudieran probar lo antes posible.


Las comunicaciones que utilizaban los submarinos alemanes se basaban en una máquina Enigma que tenía ocho rotores en lugar de cinco. Las posibles combinaciones aumentaban exponencialmente respecto al código anterior, el que abarcaban las ‘bombas’. Turing se centró en la variante naval y, tras la captura de unos documentos alemanes, en los que estaban anotadas las claves para el mes de febrero de 1941, el matemático y su equipo pudieron reconstruir el sistema usado por los alemanes.



Con la ayuda de nuevos documentos, los investigadores del barracón 8, cuyos trabajos Turing dirigía, descifraron el Enigma de los submarinos alemanes. Para que las ‘bombas’ funcionaran con este código, Turing desarrolló una técnica estadística que permitía conocer la identidad de cada rotor en la máquina cifradora, antes de aplicar su propia máquina descifradora al mensaje.



Mantener en secreto que se desifro el código enigma

La inexpugnabilidad de la Enigma dependía de mantener en secreto las condiciones iniciales: disposición de partida de los rotores y cableado del clavijero. Conocidas las condiciones iniciales basta con aplicarlas a la máquina y teclear el mensaje codificado para lograr el original. Por ello, era necesario distribuir periódicamente entre todos los operadores del ejército alemán un cuaderno de “claves del día” que recogía las condiciones iniciales para cada jornada y que consignaba el orden en que se colocaban los tres rotores en la máquina, la posición inicial de cada uno de ellos y la posición de los cables del clavijero.



Para poder ocultar el secreto de que se decifro el código enigma, muchos ejercitos de barcos con personas abordo tuvieron que morir, ya que si Turing evitaba ese enfrentamiento, los alemanes hubieran sospechado de que se desifro el código enigma.









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